martes, 6 de agosto de 2019

Oscuro amanecer de Ángel María de Lera

Los años de la ira 4

Con Oscuro amanecer, Ángel María de Lera ha puesto fin a su tetralogía Los años de la ira, de la que forman parte sus anteriores novelas Las últimas banderas, Los que perdimos y La noche sin riberas. Tetralogía que abarca desde la guerra civil hasta los últimos años cuarenta y en la que su autor ha recreado literariamente el período más dramático y trascendente de la historia nacional, constituyendo en testimonio histórico y humano de primer orden porque muestra la otra faz de los acontecimientos y sus profundas repercusiones en la conciencia popular, que la gran Historia omite.
En Oscuro amanecer, se narra la peripecia de un hombre, que, al recobrar la libertad y volver a la vida comunitaria en su país, se encuentra con una sociedad muy diferente de la que él imaginaba. Él esperaba que el suyo fuera el regreso del héroe y resulta que nadie le espera, le acoge ni le atiende. El tiempo, que se detuvo en su reloj, ha seguido su curso inexorable en el calendario de los demás y no halla, por consiguiente, su sitio en un mundo que se ha desplazado mientras él permanecían inmóvil. En estas circunstancias ha de hacer frente a las exigencias de la vida sin olvidarse de su compromiso político y ha de luchar por la conquista del amor, del trabajo y de su futuro. Este hombre, Federico Olivares, va de decepción en decepción hasta descubrir, finalmente, que salvó del naufragio lo que más vale de todo, la vida, supremo bien y principio de toda gran esperanza.


RESEÑA

La difícil transición hacia una libertad vigilada

Ángel María de Lera cierra su ciclo sobre la Guerra Civil y la posguera con Oscuro amanecer, una novela que traslada el drama de la derrota desde los muros de la prisión, vistos en las entregas anteriores, hasta las calles de una España que intenta sobrevivir entre las ruinas. Si en las entregas anteriores el autor nos sumergía en el trauma del cautiverio, en esta obra nos enfrenta a la amarga realidad de la libertad condicional. La novela narra el regreso de los vencidos a una sociedad que los observa con recelo, donde la salida de la cárcel no supone el fin del castigo, sino el inicio de una lucha cotidiana por la reinserción en un mundo que parece haberles cerrado todas las puertas.
El núcleo de la obra explora con maestría el concepto del “exilio interior”. Los protagonistas, marcados por los años de encierro y el estigma político, descubren que la calle es otra forma de prisión, condicionada por el hambre, la falta de trabajo y la vigilancia constante. Lera describe con una precisión dolorosa la desolación de los hogares rotos y la dificultad de recuperar los vínculos familiares tras años de ausencia. No es solo un relato de supervivencia física, sino un análisis psicológico sobre la humillación y el esfuerzo titánico de aquellos que, a pesar de haberlo perdido todo, intentan mantener un resto de dignidad en medio de una paz que se siente impuesta y vigilada.
La narrativa mantiene esa sobriedad característica del autor, quien evita el artificio para dejar que la realidad hable por sí misma. Al igual que en los libro precedentes, el estilo es directo y profundamente humano, fruto de la experiencia personal del propio Lera. La novela destaca por mostrar las sombras de la victoria y la luz mortecina de los que regresan, logrando un equilibrio entre la denuncia social y la introspección emocional. Los personajes no son héroes de leyenda, sino hombres y mujeres de carne y hueso que caminan por una España gris, intentando descifrar cómo vivir cuando el amanecer prometido se presenta tan oscuro y lleno de incertidumbres.
Leer Oscuro amanecer es fundamental para completar el fresco histórico que Lera inició con la caída de Madrid. Es el broche final a una de las crónicas más honestas y valientes de nuestra literatura, una obra que se niega a olvidar la complejidad del alma humana bajo la presión de la ideología. Con este libro, el autor no solo cierra una saga, sino que deja un testimonio imperecedero sobre la resiliencia y la capacidad de resistencia del individuo frente a un destino hostil. Es una lectura imprescindible para entender que la guerra no terminó con el último parte militar, sino que continuó durante años en el silencio y el esfuerzo de quienes tuvieron que aprender a vivir de nuevo entre las sombras.


5/5

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