martes, 17 de julio de 2018

Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus de John Gray

Hombres y mujeres parecen proceder de distintos planetas. Son biológicamente similares, usan las mismas palabras, comparten el mismo espacio geográfico; pero sus códigos de comportamiento, su idioma (lo que quieren expresar con sus palabras) y ss valores existenciales son distintos. Pro mucho que no quiera reconocerse, este hecho es el más relevante -lógicamente, mientras exista amor- de la vida de la pareja.
La incomunicación, la incomprensión y, lo que es peor, la mala interpretación de palabras o comportamientos acaban apagando unas llamas, las de la pasión amorosa, que en algún momento se consideraron inextinguibles.
Esta obra es tanto una guía para la comprensión -la «traducción»- de las actitudes y palabras del sexo opusto como una propuesta para minimizar desde una perspectiva afectivamente positiva las consecuencias de los desencuentros. Un libro, pues, absolutamente necesario para quienes, viviendo en pareja o con deseos de hacerlo, quieren dar y obtener lo máximo de su amor.


RESEÑA

Un manual de estereotipos que envejeció mal

Aunque Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus fue un fenómeno de ventas en los 90, leerlo hoy resulta una experiencia frustrante. La premisa de John Gray reduce la complejidad de las relaciones humanas a una serie de generalizaciones de género que rozan lo caricaturesco.
El principal problema del libro es que refuerza roles rígidos y anticuados: presenta a los hombres como seres que solo necesitan aislamiento en su “cueva” y a las mujeres como seres puramente emocionales que necesitan ser validados constantemente. En lugar de fomentar la comunicación real y la empatía individual, el autor propone que aceptemos estas “diferencias naturales” como verdades absolutas, lo que a menudo justifica comportamientos poco sanos o falta de responsabilidad afectiva.
En un mundo qe ha avanzado hacia la comprensión del género como algo mucho más fluido y personal, este libro se siente como un viaje al pasado que hace más daño que bien. Si buscas consejos de pareja, hay opciones contemporáneas con bases psicológicas mucho más sólidas y menos sexistas.


1/5