martes, 27 de febrero de 2018

La Fiesta del Chivo de Mario Vargas Llosa

¿Por qué regresa Urania Cabral a la isla que juró no volver a pisar? ¿Por qué sigue vacía y llena de miedo desde los catorce años? ¿Por qué no ha tenido un solo amor?
En La Fiesta del Chivo asistimos a un doble retorno. Mientras Urania visita a su padre en Santo Domingo, volvemos a 1961, cuando la capital dominicana aún se llamaba Ciudad Trujillo. Allí un hombre que no suda tiraniza a tres millones de personas sin saber que se gesta una maquiavélica transición a la democracia.
Vargas Llosa, un clásico contemporáneo, relata el fin de una era dando voz, entre otros personajes históricos, al impecable e implacable general Trujillo, apodado el Chivo, y al sosegado y hábil doctor Balaguer (sempiterno presidente de la República Dominicana).
Con un ritmo y una precisión difícilmente superables, este peruano universal muestra que la política puede consistir en abrirse camino entre cadáveres, y que un ser inocente puede convertirse en un regalo truculento.
El presente libro ha sido elegido recientemente como "la novela española del siglo XXI" por un centenar de escritores, editores, agente y otras personalidades de la cultura.


RESEÑA

Anatomía de una tiranía: el horror y la memoria

En La Fiesta del Chivo, Vargas Llosa no solo narra los últimos días del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo; realiza una autopsia brutal sobre cómo el poder absoluto corrompe no solo a quien lo ejerce, sino a todoa una sociedad. Es una novela asfixiante, magristralmente documentada y emocionalmente devastadora.
Lo más brillante es la estructura en tres ejes. Por un lado, seguimos el regreso de Urania Cabral a la isla tras décadas de silencio, lo que aporta el misterio y la carga emocional personal. Por otro, vivimos el día a día de Trujillo (el “Chivo”), viendo la aquinaria del miedo desde dentro. Y finalmente, asistimos a la tensa conspiración de los asesinos que esperan en la carretera. La forma en que estas tres líneas convergen es un ejercicio de precisión narrativa que mantiene al lector sin aliento.
Vargas Llosa escribe con una fuerza arrolladora. No esquiva la violencia ni la depravación del régimen, retratando cómo Trujillo utilizaba el sexo, la humillación y el terror para anular la voluntad de sus colaboradores. La atmósfera es de una tensión constante: el calor del Caribe se mezcla con el sudor frío del miedo. Es un libro que duele leer, especialmente en el tramo final, donde se revela el secreto de Urania, una escena que se queda grabada en la memoria para siempre.
Es una lectura imprescindible para entender la historia de América Latina y los mecanismos del autoritarismo. Es una obra redonda que combina el rigor del historiador con la maestría de un narrador en la cima de su talento. La Fiesta del Chivo es mucho más que una novela política; es un grito contra el olvido y una reflexión profunda sobre la dignidad y la traición.


5/5

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