domingo, 12 de julio de 2026

Moll Flanders de Daniel Defoe

Hija de una convicta de la prisión de Newgate, en Londres, Moll Flanders, después de una adolescencia feliz con una madrasta de buen corazón, entra como sirvienta en una casa, donde se queda embarazada de uno de los hijos de los amos. Huye de allí, y tras un matrimonio desgraciado, con su propio hermanastro, y de abandonar a sus hijos, Moll decide sacar provecho a todos sus encantos e intentar enamorar a algún hombre rico. Sin embargo, no saldrá bien parada de la nueva estrategia, ya que todos los hombres con los que mantiene una relación le defraudan de una manera u otra. Desesperada, nuestra heroína opta por convertirse en una «pícara» ladrona que se aprovechará de la gente honrada. Al poco, es hecha prisionera y se encontrará en la cárcel con el único hombre del cual se había enamorado. ¿Podrá Moll alguna vez reconciliarse con la sociedad que desde siempre parece haberle dado la espalda?


RESEÑA

Chismes, estafas y supervivencia: por qué Moll Flanders es el thriller del siglo XVIII que necesitas leer

Imagínate nacer en una de las peores prisiones de Londres y terminar convirtiéndote en la ladrona más buscada y exitosa de la ciudad. Ese el el viaje de Moll Flanders, un clásico de Daniel Defoe que, aunque tiene más de trescientos años, se lee con el ritmo de un buen thriller de estafadores. La historia nos la cuenta la propia Moll a modo de chisme y en primera persona, repasando una vida caótica en la que pasa por cinco matrimonios (con algún que otro enredo bigámico e incestuoso de por medio), la prostitución y el crimen organizado, todo con un único objetivo: no morir de hambre.
Lo mejor del libro es que Moll no es la típica protagonista sumisa de la literatura antigua; es una superviviente nata y un personaje increíblemente moderno. Olvídate de los grandes romances románticos: para ella, el matrimonio y las relaciones son puros negocios. Defoe no la juzga, sino que nos muestra cómo una sociedad que no daba ninguna oportunidad a las mujeres solas la empuja a buscarse la vida como sea. Mill calcula cada paso en libras y chelines, demostrando un pragmatismo tan frío como divertido que te hace empatizar con ella a pesar de todas sus fechorías.
El estilo del libro es superdirecto y va al grano, sin los discursos aburridos que a veces nos dan miedo de los clásicos. Es verdad que hacia la mitad la estructura se vuelve un poco repetitiva (básicamente: se casa, se arruina, roba, repite) y que el final tiene un toque de arrepentimiento religioso que se nota que el autor metió con calzador para no escandalizar a los lectores de la época. Pero la energía y la picardía de Moll son tan potentes que devoras las páginas queriendo saber cuál será su siguiente golpe.
En resumen, Moll Flanders es una joyita picaresca que se mantiene fresquísima. Es el retrato descarado de una mujer que se negó a ser una víctima de su tiempo y decidió tomar el control de su vida, aunque tuviera que saltarse la ley para lograrlo. Si buscas un clásico que no se sienta como una tarea escolar y que te enganche por la pura fuerza de su protagonista, tienes que darle una oportunidad.


4/5

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