martes, 15 de enero de 2019

Las hogueras de Concha Alós

Las hogueras
plantea, a través de una técnica de contrapunto y un estilo en el que se conjugan el más crudo realismo con la más honda poesía, el problema esencial del hombre: la búsqueda de la felicidad. El personajes central, Sibila, sensual ex modelo parisiense, hija de un mundo fastuoso y depravado, busca su felicidad por medio del amor. Su marido, Archibald, intelectual adinerado, lo hace intentando hallar a Dios desde un angustioso escepticismo. Daniel el Monegro, un ser puramente instintivo y con un pasado sangriento, se convierte en el amante de Sibila y encauza toda su ambición hacia la riqueza. Por último, Asunción Molino, la maestra de escuela, vive inmersa en la amargura de su vocación y de su vida fracasadas. Y, por extensión, estos personajes nos ofrecen una amplia visión de la sociedad de nuestros días, con su desesperada lucha por la existencia por debajo de la huera freseología de hermandad. Una desolada playa de Mallorca, batida por las olas y los vientos, es el escenario donde estos seres debaten sus ansias de vida, que quemasn inútilmente coo las estériles hogueras del verano.

Premio Planeta 1964


RESEÑA

El vacío y la desesperanza en la isla del sol

Publicada en 1964, Las hogueras es una de las obras más crudas y honestas de Concha Alós. En esta novela, la autora nos traslada a una Mallorca que empieza a despertar al turismo, pero lo hace lejos de las postales idílicas. A través de una narrativa fragmentada y coral, Alós nos sumerge en las vidas de varios personajes atrapados en una existencia mediocre, marcada por la frustración, el deseo insatisfecho y la falta de horizontes. Es un retrato implacable de una sociedad que, bajo un sol brillante, esconde sombras de profunda miseria moral.
La trama se sostiene sobre la psicología de sus protagonistas, seres que arden en sus propias “hogueras” personales de insatisfacción. Destaca la figura de Sibila, una mujer cuya lucha interna entre el deber social y sus anhelos más íntimos refleja la asfixiante situación de la mujer en la España de la época. Alós no suaviza la realidad; muestra con una honestidad casi brutal la fealdad de lo cotidiano, el peso de la rutina y la desolación de quienes saben que sus sueños están condenados a apagarse antes de empezar.
Técnicamente, la novela destaca por un estilo directo, seco y profundamente visual. La autora utiliza una atmósfera densa y opresiva que contrasta magistralmente con el entorno mediterráneo. Su prosa es capaz de transmitir tanto el calor físico del verano como el frío emocional de los encuentros humanos. No hay lugar para el sentimentalismo barato en estas páginas; la voz de Alós es la de una observadora aguda que prefiere la crudeza del realismo social para denunciar la inmovilidad de una clase media estancada.
En definitiva, Las hogueras es una lectura necesaria para entender la literatura de posguerra escrita por mujeres. Es una novela valiente que se atrevió a explorar temas como la soledad, el sexo y el fracaso en un contexto de censura y rigidez social. Aunque han pasado décadas desde su publicación, la fuerza de su mensaje y la vigencia de sus conflictos existenciales demuestran que Concha Alós fue una narradora excepcional, capaz de convertir el pesimismo en una forma de arte lúcida y necesaria.


4/5

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