¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso? Rachel, sí. Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas... y la misma parada en al señal roja. Son sólo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza.
Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos. Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿ Y si nada es lo que parece? Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
RESEÑA
Un viaje adictivo con un destino algo previsible
La chica del tren fue el fenómeno que puso de moda el término “domestic noir”. Es una novela que sabe jugar muy bien con la curiosidad del lector y con la figura del “narrador poco fiable”, pero que, vistra con perspectiva, depende demasiado de las casualidades para sostener su trama.
El gran acierto de Paula Hawkins es la creación de su protagonista, Rachel. Es un personaje roto, alcohólico y obsesivo que se aleja de la heroína perfecta. Esa vulnerabilidad hace que su mirada esté distorsionada, lo que genera una atmósfera de confusión y suspense muy efectiva durante la primera mitad del libro. La premisa —imaginar la vida de unos desconocidos desde la ventana de un tren— es brillante y conecta con el voyerismo que todos llevamos dentro.
El problema principal es el ritmo y la resolución. A medida que avanzan los capítulos, las tramas de las tres mujeres protagonistas (Rachel, Megan y Anna) se vuelven algo repetitivas y el tono se vuelve excesivamente sombrío sin necesidad. Además, para los lectores habituales de thrillers, el giro final y la identidad del culpable pueden resultar bastante predecibles mucho antes de llegar a las últimas páginas. El desenlace se siente algo apresurado en comparación con la lenta construcción del misterio inicial.
Es una lectura ideal para un viaje o para desconectar, ya que su estilo directo y sus capítulos cortos te obligan a seguir leyendo. Sin embargo, una vez terminada, la sensación es la de haber consumido un producto entretenido pero que no aporta nada nuevo al género. Cumple su función de entretener, pero no llega a la maestría de otras obras.
3/5

No hay comentarios:
Publicar un comentario