miércoles, 25 de octubre de 2023

Malas de Noemí Casquet

Mujeres libres 2

Segunda parte de la trilogía que ha reinventado la novela erótica. Alicia, Diana y Emily van tachando las líneas de su lista de fantasías sexuales, pero aún tienen mucho por cumplir y descubrir. La siguiente etapa de su viaje sensorial será Ibiza. Un festival lésbico, un retir tántrico y una relación abierta que resulta no ser lo que parecía serán algunas de las claves de su aprendizaje. Porque el placer sigue guardando muchos secretos, y la lucha por ser nosotras mismas se compone de muchas batallas. «Y entonces sí, ese beso. Mi cabeza estalla, el corazón me vibra. Mi piel se eriza. Los pezones duros. Sus labios violeta y los míos rojos se fusionan. Inventamos mil colores nuevos en la escala Pantone. Desafiamos el rebote de la luz en esta existencia. Mi lengua se incorpora, se encuentra con la suya; es pequeña pero decidida. Empieza una guerra que acabará en la cama. El orgasmo es tan intenso que nos sumerge en el silencio más absoluto. Dejamos de respirar. Mi alma y mi piel se elevan a un nivel desconocido. Qué coño ha pasado.» ** Esta soy yo, y me gusta. Cachonda y zorra. Dueña de mí misma. Abierta a la vida.


RESEÑA

Una secuela que tropieza con sus propios excesos

Si la primera entrega de la trilogía de Noemí Casquet ya presentaba carencias narrativas, Malas no solo no las corrige, sino que las acentúa. Lo que en el primer libro pretendía ser una revolución fresca y necesaria, aquí se transforma en una repetición de esquemas que denota un evidente agotamiento creativo, dejando al lector con la sensación de estar ante un producto estirado innecesariamente para cumplir con el formato de trilogía.
El mayor fallo de la novela es su insistencia en el discurso por encima de la historia. La trama parece ser una mera excusa para que la autora siga lanzando consignas de empoderamiento que, aunque válidas en un ensayo, resultan forzadas y poco naturales en boca de los personajes. Esta carga ideológica tan directa rompe constantemente el pacto de ficción, haciendo que los diálogos se sientan artificiales y, en ocasiones, meras transcripciones de posts de redes sociales.
A nivel de personajes, la evolución es prácticamente inexistente. Las protagonistas siguen atrapadas en sus propios traumas sin que se perciba un crecimiento real o una profundidad psicológica que vaya más allá de su relación con el sexo. Además, las nuevas subtramas introducidas aportan poco valor y parecen estar ahí solo para rellenar páginas, perdiendo el ritmo vertiginoso que al menos mantenía el interés en el volumen anterior.
Por último, el estilo literario sigue siendo plano y descuidado. El uso de la provocación constante acaba perdiendo su efecto por pura saturación; lo que debería ser transgresor termina siendo predecible. Malas es una obra que intenta mantener el impacto del titular pero que, como novela, carece de la estructura y la elegancia necesarias para sostenerse. Una lectura que decepcionará a quienes esperaban un paso adelante en la narrativa de la autora.


1/5

No hay comentarios:

Publicar un comentario