El amor de Tessa y Hardin nunca ha sido fácil, pero cada desafío que han afrontado ha hecho su unión más y más fuerte. Pero ¿podrán afrontarlo todo? Cuando la verdad sobre sus familias sale a la luz, Tessa y Hardin descubren que, en el fondo, no son tan distintos como creían... Tessa ya no es la chica buena, simple y dulce que llegó a la universidad, y él no es el chico cruel y malo del que se enamoró. Ella pronto se da cuenta de que es la única que lo entiende. Es la única capaz de calmarle... él la necesita. Pero el secreto que esconde es tan grande que Hardin se aleja cada vez más de todo y de todos, incluso de la que parece ser su alma gemela... Después de todo lo que han pasado, ¿acabarán juntos Tessa y Hardin?
RESEÑA
El largo y tortuoso camino hacia la madurez
En el cuarto volumen de la saga, Anna Todd nos presenta el desenlace de la caótica historia de amor entre Tessa y Hardin. Tras los impactantes secretos revelados en el libro anterior, la pareja se enfrenta a su desafío más difícil: decidir si realmente pueden tener un futuro juntos o si su vínculo es irremediablemente destructivo. Amor infinito se diferencia de los anteriores por abarcar un periodo de tiempo mucho más amplio, mostrando el salto de la adolescencia a la vida adulta y los esfuerzos, a veces desesperados, de ambos protagonistas por cambiar y sanar sus propias heridas personales.
Lo más destacable de este cierre es el intento de la autora por dar un respiro a la toxicidad constante y centrarse en el crecimiento individual. Por primera vez, vemos a una Tessa que prioriza su bienestar y su carrera, y a un Hardin que entiende que el amor no es sinónimo de posesión, sino de respeto. Los saltos temporales ayudan a que la narrativa no se estanque en las discusiones de siempre, permitiendo que el lector vea una evolución real en la personalidad de los protagonistas. Es un libro que busca redimir a sus personajes y darles la estabilidad que les fue esquiva durante miles de páginas.
Sin embargo, el ritmpo de esta entrega puede resultar irregular. Al intentar condensar tantos años en un solo tomo, el final se siente algo apresurado y atropellado en comparación con la lentitud de los libros previos. Además, aunque se busca la redención de Hardin, para los lectores más críticos sigue siendo difícil aceptar que años de comportamientos manipuladores se resuelvan con un final de “cuento de hadas”. La conclusión es complaciente y está diseñada para satisfacer a los fans incondicionales del fenómeno, pero puede dejar una sensación agridulce en quienes esperaban una resolución más realista o menos idealizada.
En conclusión, Amor infinito es el cierre emocional que la saga necesitaba para dar carpetazo a la montaña rusa de “Hessa”. No es un libro perfecto y sigue arrastrando los vicios de sus predecesores, pero logra cerrar los hilos argumentales y ofrecer una despedida a la altura de las expectativas comerciales. Es el punto final a un fenómeno que, para bien o para mal, marcó a una generación de lectores jóvenes. Si has llegado hasta aquí, este libro te dará la paz que tanto buscabas para sus protagonistas, recordándonos que, a veces, el amor infinito requiere mjucho más que solo pasión.
3/5
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