La masonería lleva cientos de años buscando la palabra perdida. Muchos han argumentado que se podía encontrar en diversos ritos masónicos, como el Escocés Antiguo y Aceptado, el de York, el de los Iluminados...
El inglés Richard Holbein, protagonista de esta novela, busca esa famosa palabra desde inicios del siglo XVIII hasta el presente, recorriendo un sinfín de obediencias y órdenes masónicas. Durante más de trescientos años pasa por la Gran Logia de Londres, el Gran Oriente de Francia, los Illuminati de Baviera, la Golden Dawn, la Gran Logia de Nueva York y otras muchas, con la esperanza de encontrar la tumba de Hiram Abiff, donde espera hallar un gran tesoro.
El iniciado masónico aborda la historia de la masonería, sus tendencias y sus grandes secretos, a través de una apasionante trama que cuenta, con tono periodístico, la búsqueda de la palabra perdida: la clave para encontrar el mayor tesoro imaginable.
Una novela polémica y original que revela toda la verdad de las sociedades iniciáticas.
RESEÑA
Superficialidad en un mar de secretos
El iniciado masónico, obra de Gabriel López de Rojas y Marta Riera, se presenta como una puerta de entrada a los misterios de una de las instituciones más enigmáticas de la historia. Sin embargo, tras cruzar el umbral de sus páginas, el lector se encuentra con un texto que promete mucho más de lo que realmente ofrece, quedándose en la superficie de un tema que requiere, por definición, mayor profundidad.
El pricipal problema del libro radica en su falta de rigor y estructura. En lugar de encontrar un análisis serio o una narrativa que desvele la esencia del pensamiento masónico, el contenido se siente como una recopilación de datos dispersos y conceptos básicos que cualquier interesado podría encontrar en una búsqueda rápida por internet. Los autores parecen más preocupados por el impacto del “misterio” que por aportar una visión académica o filosófica sólida.
Además, el estilo literario resulta repetitivo y, en ocasiones, excesivamente autorreferencial. Se percibe un tono que busca validar la figura de López de Rojas dentro de ciertas corrientes, lo que resta objetividad a la obra y la convierte, por momentos, eun un panfleto de promoción personal más que en una guía de aprendizaje o divulgación. La prosa es plana y carece de la fuerza necesaria para transmitir la trascendencia de los ritos y símbolos que intenta describir.
En definitiva, El iniciado masónico es una obra decepcionante para quienes buscan una verdadera comprensión de la masonería. Es un libro que navega en los tópicos y que, lejos de iluminar al “iniciado”, lo deja perdido en una exposición vaga y poco sustancial. Una lectura prescindible que apenas rasca la corteza de una tradición milenaria.
1.5/5

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