jueves, 2 de septiembre de 2021

Oliver Twist de Charles Dickens

Oliver Twist
es una de las novelas más célebres de la literatura universal. Es la novela más conocida del escritor inglés Charles Dickens. Fue escrita entre 1837 y 1839 se presenta en ella un cuadro de la sociedad inglesa de la época victoriana. Dickens denuncia en esta obra la precaria situación de los orfanatos y el maltrato que se daba a los acogidos en ellos, la delincuencia y la marginalidad de Londres y el triste papel del sistema judicial, que no duda en castigar severamente a un pobre chico.
Oliver, desde la muerte de su madre, es un pequeño huérfano que pasa por mil y una penurias. Desposeído de su condición social al nacer la encuentra al final de la mano del señor Brownlow, y gracias a un medallón de su madre. Oliver sufre los malos tratos en el hospicio que le acogió en su nacimiento, hasta que escapa de su influencia y de su último trabajo como ayudante de sepulturero, para marchar hacia la ciudad de la cual ha escuchado maravillas. El niño llega a la ciudad, una sucesión de laberínticas calles y callejones, y cae directamente en las manos de Fajín y de su banda de delincuentes adolescentes. Allí se inicia en las artes del robo y de la delincuencia callejera, conoce a Anita, quien como una parte de las mujeres de la época victoriana se gana la vida en la calle. Anita ayuda a Fajín para recuperar a Oliver, aunque al final de la novela somos testigos de su arrepentimiento. El final feliz es el clásico de cualquier novela en la que el personaje ha de salvar mil y un obstáculos.


RESEÑA

El crudo retrato de la inocencia frente a la adversidad

En esta obra fundamental, Charles Dickens nos sumerge en las oscuras y asfixiantes calles del Londres victoriano para narrar las desventuras de un huérfano que se convierte en el símbolo de la lucha por la supervivencia. La trama arranca en la precariedad de un hospicio, donde el joven Oliver comete el “pecado” de pedir más comida, un acto de rebeldía que lo empuja a una serie de infortunios que lo llevan hasta las entrañas del submundo criminal de la capital. Allí, cae bajo la influencia del astuto Fagin y su banda de jóvenes ladrones, enfrentándose a la maldad más pura encarnada en personajes como el brutal Bill Sikes, pero también encontrando destellos de bondad en figuras como la trágica Nancy.
La maestría de Dickens reside en su capacidad para combinar la denuncia social con una narrativa de suspense que mantiene al lector en vilo. A través de una sátira mordaz, el autor disecciona las injusticias de las leyes de pobres de su época, mostrando cómo las instituciones diseñadas para proteger a los vulnerables a menudo se convertían en sus principales opresores. La novela no se limita a ser una crónica de la miseria; es un laberinto de secretos familiares y giros inesperados donde la pureza de Oliver es puesta a prueba constantemente por un entorno que intenta corromperlo a cada paso.
En definitiva, Oliver Twist es un viaje emocional que transita desde la desesperanza más absoluta hacia la posibilidad de redención. La fuerza de sus personajes, que se han convertido en arquetipos universales, y la descripción casi visual de la atmósfera londinense, logran que la obra mantenga una vigencia asombrosa. Es una lectura imprescindible que no solo ofrece un relato de aventuras y misterio, sino que obliga a reflexionar sobre la responsabilidad moral de la sociedad hacia los más desfavorecidos, recordándonos que, incluso en el rincón más oscuro, la bondad puede encontrar un camino para prevalecer.


5/5

No hay comentarios:

Publicar un comentario